El amor en
nuestra época suele ser pasajero, algo de pocos días. La gente se cansa de
estar siempre con una misma persona, les resulta 'aburrido' y cuando alguien
está en una relación hace tiempo, es él quién está equivocado.
Se perdió el
romanticismo, se perdió el entregarse al otro en cuerpo y alma. Se perdió el
amor. No digo que haya dejado de existir, no me malentiendan, lo que sí digo es
que se descuidó esa idea de amor —o de amar— que conocíamos.
Por mi parte,
confieso ser una romántica empedernida. Una romántica en su máxima expresión.
Cursi de la A a la Z. Creo en el amor a primera vista, creo que un amor puede
durar para siempre y hasta creo en las almas gemelas.
Existe el
desgaste, la rutina y el aburrimiento. Existen los celos, las inseguridades y
también la desconfianza. Pero más allá
de ser trabas, son puntos esenciales que deben sobrepasarse para que una
relación prevalezca, se haga fuerte y no se estanque.
El amor es el
sentimiento más hermoso, puro y sincero que puede existir. Necesitamos no
perderlo, necesitamos volver a ese romanticismo que encontrábamos en las
historias que nuestros abuelos nos contaban años atrás y transmitirlo de
generación en generación porque eso es lo que nos hace sentir completos y
únicos.